Fotografíame el ombligo, tatúame la nuca, hipnotízame, hazme poesía. Dime te quieros telepáticos, llévame por la cuerda floja, enséñame a besar. Sé un loco, un desequilibrado, un excéntrico, tírate de la azotea. Sácame a bailar, mátame si te lo pido.
jueves, 16 de febrero de 2012
En los cuentos infantiles las princesas besan a los sapos que se transforman en príncipes.
En la vida real las princesas besan a los príncipes, que se transforman en sapos.