Fotografíame el ombligo, tatúame la nuca, hipnotízame, hazme poesía. Dime te quieros telepáticos, llévame por la cuerda floja, enséñame a besar. Sé un loco, un desequilibrado, un excéntrico, tírate de la azotea. Sácame a bailar, mátame si te lo pido.
domingo, 22 de abril de 2012
De vez en cuando es
necesario sacudir el árbol de la amistad para derribar la fruta podrida.